Siempre nos pasa que nos quejamos de la espalda no tenemos
problemas con dicho caso, sin saber que algunos de nosotros llevamos nuestras
vidas con un estilo de vida un poco descuidado de los pequeños detalles, sin
saber que hasta esos pequeños detalles pueden hacer un cambio muy profundo en nuestras
vidas y a los que nos rodean.
A continuación, algunos consejos sobre la postura de la
espalda.
Mantén una postura correcta. En los períodos de asueto,
podemos estar más pendientes de crear hábitos posturales saludables, tanto
durmiendo, de pie o sentados. Esto es fundamental para prevenir los dolores de
espalda. Posturas inadecuadas pueden tensionar el sistema óseo y muscular de la
espalda.
Evita la ropa ajustada y los tacones altos. Es más fácil
usar ropa cómoda durante las vacaciones. La falta de compromisos sociales
favorece el uso de calzado poco elevado. Estos dos hechos en conjunto evitan la
adopción de malas posturas.
No levantes pesos excesivos. Determinadas malas costumbres
son más sencillas de evitar durante tiempos de descanso. Coger a un niño a toda
prisa para dejarlo en la guardería, o bajar la compra del supermercado muy
cargados, pueden y deben evitarse.
Corrige tu sobrepeso. La sudoración provocada por el calor,
consumir mayor proporción de frutas y verduras frescas (más apetecibles en
estas fechas) y la facilidad para llevar una vida menos sedentaria, pueden
llevarnos a perder peso durante las vacaciones. El sobrepeso prolongado en el
tiempo puede provocar que los músculos y huesos de la espalda se tensionen y
llegue el dolor de espalda.
Haz ejercicios de estiramiento. Aprovecha el descanso del
verano para ello. Haz planes que favorezcan caminar un rato cada hora.
Asimismo, adopta la postura ergonómica que las situaciones de estrés laboral no
siempre permiten.
Practica deporte de forma moderada. La rigidez del cuerpo se
puede evitar con la práctica de ejercicio. Con 10 minutos al día basta para
prevenir el dolor de espalda y fortalecer los músculos, siempre y cuando no se
practique en plena crisis de lumbalgia.
Acudir a un especialista. Es frecuente que aplacemos nuestra
decisión de acudir al doctor “para la vuelta de vacaciones”. No pasa nada por
decidirse de una vez y mejorar su calidad de vida.
En caso de lesión. Si el afectado es alguno de los músculos
de la espalda por habernos excedido con el deporte o habernos hecho daño por
alguna causa, coloque una bolsa de hielo para aliviar el dolor. El verano es la
mejor época para no sentir molestias ante el cambio de temperatura de la piel.
Evite la automedicación. El hecho de no estar cerca de
nuestro médico habitual puede llevarnos a caer en la tentación de tomar
determinados fármacos, como el paracetamol o anti-inflamatorios y así disfrutar
más de nuestros días de descanso.
Busque un buen centro. Existen centros donde enseñan al
paciente con dolores lumbares a controlar su dolor mediante la actividad
física. Ya no es recomendable si sus molestias son crónicas y superan el año de
duración.
