El boldo
El árbol de boldo es originario de Chile, en Sudamérica, y se usa para tratar diferentes problemas de salud, entre ellos aliviar molestias digestivas y depurar el cuerpo.
También se le conoce como “boldú cimarrón” y su nombre científico es Peumus Boldus. El árbol de boldo pertenece a la familia de las monimiáceas y crece en áreas silvestres y templadas tanto de Chile, como de Argentina (regiones andinas) y de Perú (sierra sur).
Desde hace siglos se consume el boldo crudo o cocido. Se emplean las hojas para hacer infusiones y la corteza para diversas preparaciones. Está compuesto por aceites esenciales (cineol, eucaliptol y ascaridiol), taninos y flavonoides.
Entre las principales propiedades del boldo podemos destacar que es:
- Expectorante
- Sedante
- Anti-inflamatorio y analgésico
- Antioxidante
- Diurético y depurativo
- Hepatoprotector, colagogo y colerético
- Fungicida
- Adelgazante
- Antiséptico
- Digestivo, relajante intestinal y carminativo
El té de boldo no está permitido en mujeres embarazadas (puede inducir el aborto al estimular las contracciones uterinas) o en período de lactancia. Tampoco se recomienda su consumo en el caso de niños y pacientes con enfermedades hepáticas severas, con obstrucción de las vías biliares o con cálculos.
Si se consume en mucha cantidad puede llegar a ser tóxico para el organismo y provocar diarreas. Se debe beber una taza siempre en ayunas y no prolongar la ingesta más de 9 días seguidos.
Cómo se prepara el té de boldo?
Si no lo compras en bolsitas o saquitos en una casa naturista o mercado, una buena idea es adquirir las hojas secas y molidas.
Ingredientes:
- 1 cucharada de hojas de boldo (10 g)
- 1 taza de agua hirviendo (150 ml)
Preparación:
- Calienta el agua y cuando rompa el hervor añade las hojas de boldo
- Retira del fuego, tapa y deja reposar unos 15 minutos
- Pasado ese tiempo filtra y endulza con miel
¡Ya está listo para beber!

