Algunos consejos de nutrición que son falsos

martes, 9 de febrero de 2016

La nutrición falsa

La mayoría de las veces, los consejos nutricionales basados en la sabiduría popular no son los mejor documentados, aún cuando éstos provienen de profesionales en el campo de la nutrición.
El campo de la nutrición se encuentra repleto de creencias populares y la ausencia de investigaciones y estudios en algunos temas, permite que informaciones incorrectas sigan propagándose sin parar.

La margarina es mejor que la mantequilla

Yendo directo al grano, la margarina ni siquiera califica como alimento. La margarina es un producto altamente procesado que es derivado de ingredientes artificiales y aceites vegetales. De la misma forma que los aceites vegetales, se encuentran repletos de grasas trans y por lo tanto, solamente significa efectos negativos para tu salud. Por el contrario, la mantequilla es muy beneficiosa.

La yema del huevo es nociva para la salud

Es verdad que la yema del huevo tiene una elevada cantidad de colesterol y que el consumo en exceso de éste, podría traer consecuencias negativas sobre la salud. Sin embargo, no sólo es colesterol lo que contiene la yema de huevo, ésta también tiene importantes cantidades de nutrientes para nuestro organismo. Podemos decir, que de sólo consumir la clara del huevo, solamente consumiríamos proteína.
Recientes investigaciones han demostrado, que el colesterol conseguido en los huevos no altera los niveles de colesterol encontrados en la sangre, y que el efecto de éste es solamente positivo. De esta misma forma, una gran cantidad de estudios han demostrado que el consumo de huevos tampoco incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, tal como era creído años atrás. El huevo es un alimento muy nutritivo; siempre y cuando no se abuse de su consumo, la ingesta de huevos es totalmente segura y saludable.

Una dieta baja en grasa y rica en carbohidratos es apropiada para todas las personas

Durante mucho tiempo, se dijo que las dietas bajas en grasa y ricas en carbohidratos eran las mejores dietas que podrían existir, esto sin importar la situación particular de cada persona. No existían evidencias científicas que pudiesen respaldar tal afirmación, y tampoco existían pruebas que las grasas saturadas incrementasen el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Sin embargo, una gran cantidad de médicos y nutricionistas aconsejaban evitarlas, mientras que recomendaban una dieta baja en grasas para evitar problemas cardiovasculares.
Gracias a los avances científicos y la modernización de las herramientas necesarias para realizar los estudios, se realizaron investigaciones sobre este tipo de dieta, lográndose concluir que está muy lejos de ser considerada la dieta perfecta.

Las calorías cuentan más que la calidad del alimento

Uno de los mitos más importantes en el ámbito de la nutrición, es la afirmación que el aporte calórico de los alimentos, es más importante que la procedencia de las calorías que contiene. Es cierto que las calorías son importantes, pero no es esencial contarlas y obsesionarse sobre el tema.
¿Tenías conocimiento de que nuestro cerebro controla cuándo comemos, cuánto comemos y qué comemos, además de las calorías que quemamos?
Las calorías son distintas según el origen de las mismas, y éstas no afectan de igual manera nuestras hormonas y organismo. Un ejemplo de ello, es que las calorías que se encuentra en las patatas, nos dan una mayor sensación de saciedad con una menor cantidad de alimentos que si comiéramos un helado.
Es por ésto que “una caloría no es una caloría”, y tampoco es lo más importante cuando queremos perder peso.